Mi otro yo

Se habla mucho por estos días de la protección al medio ambiente. Los ambientalistas (o “cucos ambientalistas”, para algunos) están en alza. El desarrollo sustentable es un concepto que ha llegado para quedarse. Y la tan mentada Responsabilidad Social Empresarial se ha ido ampliando desde la inauguración de canchas de fútbol y salacunas en pueblos mineros perdidos en el desierto a la reducción de externalidades negativas ambientales y a la promoción de una imagen ecológicamente correcta. Pequeños detalles como llevar bolsa de género a la hora de las compras y cambiar las antiguas ampolletas sedientas de energía por minimalistas LEDs se van instaurando de a poco en el actuar colectivo. Tirar la basura por la ventana del auto en marcha se convierte en una costumbre mal vista y en extinción. Los ciudadanos empezamos a organizarnos por fin para exigir mayor transparencia en la aprobación de proyectos que ponen en jaque el entorno natural y la calidad de vida en él, y los EIAs son escrutados cada vez más de cerca por ojos cada vez más críticos y atentos.

Estos procesos son un avance, sin duda. Dejando la idea del progreso indefinido y de la Tierra como fuente inagotable de recursos, hoy se acepta (aunque sea a regañadientes) que los recursos son finitos, que la energía no hay que desperdiciarla y que ser sustentables no es un lujo, sino un asunto de supervivencia como especie a mediano y largo plazo.

¿Será muy pronto para pedirle a la humanidad que dé un paso más? ¿Que se olvide del medio ambiente y de su protección y asuma en cambio el cuidado y la protección de su “otro yo”? Ésta es la pregunta que plantea Fern Wickson, investigadora de Genok (Centro para la Bioseguridad de la Universidad de Bergen, Noruega), y para la cual se inspira en el concepto del “yo ecológico” del filósofo noruego Arne Naess.

Basta con echar una mirada a los más recientes descubrimientos científicos, sugiere Wickson, para darse cuenta de que las categorías de “individuo” y “medio ambiente externo” colapsan rápidamente cuando se afina el instrumento de análisis. Un ejemplo es el Proyecto del Microbioma Humano, que busca mapear las comunidades de bacterias, hongos y virus que nos habitan. Pues bien: cuando se descubre que la cantidad de células microbianas en el cuerpo humano es diez veces mayor que la cantidad de células “propias”, y cuando se sabe que muchas de esas células cumplen funciones esenciales para nuestro organismo, la clásica línea entre “yo” y “mis circunstancias” ya no es tan clara.

Sin ir más lejos, la simple constatación de que necesitamos oxígeno para vivir, y de que son las plantas nuestras proveedoras, debiera crear un vínculo – sugiere Wickson – más allá de lo instrumental.

El cambio de mirada no es fácil considerando que, al menos en el caso de Occidente, llevamos un par de milenios describiendo nuestra realidad mediante dicotomías: interno/externo, subjetivo/objetivo, cuerpo/alma, hombre/naturaleza, animal/humano. Por otro lado, sin embargo, la evidencia apunta a que el cambio de mirada es necesario y a que las tradicionales categorías no son sólo insuficientes, sino también inapropiadas.

En ánimo holista, asumir este otro yo, este “yo ecológico”, parte por darse cuenta de que nuestra red de interconexiones con “todo lo demás” está tan densamente tejida que cualquier intento de aislación es vano. Nos construimos en el medio, como parte de él y el medio – desde los alimentos que ingerimos hasta los espacios que habitamos – son parte de nosotros. La gran constatación de Ortega, de que yo soy yo y mis circunstancias, se transforma bajo este prisma en que yo soy mis circunstancias, y al revés. Quién sabe si no será ésta la gran constatación del siglo que empieza.

 

Esta columna apareció originalmente en Lamansaguman

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s